SIETE COMPORTAMIENTOS HABITUALES QUE PONEN EN PELIGRO LA SEGURIDAD DE TU ORDENADOR
Con motivo del Día Internacional de Internet Seguro, la Brigada de Investigación Tecnología de la Policía Nacional (el grupo de expertos en delitos informáticos de los cuerpos de seguridad del Estado) ha iniciado la campaña "Evita 7 riesgos de que te hagan un 7", en el que informan sobre los siete comportamientos más frecuentes en los internautas españoles que pueden conducir a problemas de seguridad. Sólo la unidad central de la BIT (es decir, sin contar las unidades locales y autonómicas) detuvo en 2011 a 470 personas por delitos cometidos a través de Internet. A estos 470 detenidos se les acusa de delitos de diversa gravedad, desde injurias y amenazas a la difusión y venta de pornografía infantil, pasando por fraudes, estafas, ataques e intrusiones en sistemas informáticos.
La Policía Nacional ha publicado estos siete comportamientos negativos a través de su cuenta de Twitter, que cuenta ya con más de 106.000 seguidores. Te los ofrecemos tal cual los han emitido (salvo ligeras correcciones por erratas gramaticales):
Siete comportamientos habituales que ponen en peligro la seguridad de tu ordenador
1. La instalación de programas crackeados puede infectar tu equipo u ordenador.
2. No tener instalados y actualizados antivirus y cortafuegos puede permitir accesos no autorizados a tu ordenador.
3. Si se utiliza un sistema operativo no original no se podrán actualizar las medidas de seguridad ante nuevos riesgos, ni mejorar la protección.
4. Usar contraseñas poco seguras con pregunta de recuperación fácil o tenerlas apuntadas puede hacer que te roben la cuenta de correo.
5. Exponer públicamente información de tu intimidad o tener configuración pública (y no privada) en redes sociales puede perjudicarte.
6. Abrir enlaces no identificados que llegan vía mail, supuestos vídeos atractivos en redes sociales o apps "fantásticas" conlleva riesgos.
7. Es peligroso contactar en Internet con desconocidos, confiar en sus propuestas y citarse sin valorar riesgos ni habérselo contado a otros.